Rosácea: qué es, por qué aparece y cómo tratarla
La rosácea es una enfermedad inflamatoria cutánea que afecta fundamentalmente a la piel del centro de la cara. Esta patología no solo provoca síntomas como rojez, aparición de granos, dolor o ardor; sino que, además, los brotes influyen notablemente en la calidad de vida de las personas que la padecen. Si crees que tienes rosácea o quieres saber más sobre esta enfermedad, es fundamental que conozcas por qué aparece la rosácea y qué herramientas tenemos para tratarla. ¡Quédate a leer el artículo completo!
Síntomas de la rosácea: más allá de un simple enrojecimiento
La rojez facial es el síntoma de rosácea más frecuente y característico, pero hay otros muchos que también pueden aparecer en las personas que la padecen.
- Rojez o rubor (los dermatólogos hablamos de eritema) persistente en la zona central de la cara (mejillas, nariz, frente y/o mentón) .
- Ardor, calor o picor (suele empeorar con los brotes de eritema).
- Pequeñas venas o vasos sanguíneos dilatados en las mejillas, nariz o mentón (telangiectasias).
- Pápulas o granos, similares a los que pueden aparecer en el acné.
- Afectación de los párpados (blefaritis).
- En casos crónicos, tras años de evolución, pueden aparecer zonas de piel engrosada conocidas como “fimas”; siendo la zona mas frecuentemente afectada la correspondiente a la nariz: rinofima.
Estos síntomas no aparecen en todos los pacientes ni a la misma vez, pero todos ellos son típicos de esta enfermedad.
Causas de la rosácea: ¿por qué aparece esta patología facial?
La rosácea, como la mayoría de las enfermedades cutáneas, es de origen multifactorial. Aunque la causa de dicha patología facial no está completamente clara, sabemos que influyen determinados factores.
- Herencia genética
- Alteraciones en el microbioma cutáneo
- Alteraciones en el microbioma digestivo
- Alteraciones en el sistema inmune de la piel
- Alteraciones en el sistema neurovascular de la piel
Factores que aumentan los brotes
¿Qué factores de riesgo o actividades pueden favorecer la aparición de brotes de rosácea? Si estás familiarizado con esta enfermedad, sabrás que hay varias circunstancias que, sin ser una causa directa, pueden provocar o agravar los síntomas.
- La exposición facial a radiación solar
- Exposición a ciertos factores ambientales: temperatura muy elevada, viento o frío intenso
- Consumo de alcohol
- Consumo de alimentos picantes
- Consumo de alimentos o bebidas muy calientes
- Episodios de estrés emocional
- Bebidas alcohólicas, especialmente vino tinto.
- Estrés emocional.
- Uso de ciertos fármacos o cosméticos
¿Tengo rosácea? Claves para reconocerla a tiempo
Si has llegado hasta aquí es porque, probablemente, sea porque pienses que puedes padecer dicha patología facial. Es cierto que detectarla de forma precoz nos va a ayudar a controlarla de manera más sencilla y a evitar cambios que puedan darse a largo plazo.
La aparición de enrojecimiento facial ante estímulos como los que hemos mencionado anteriormente, la aparición de pequeños granos junto con rojez en la zona central de la cara, la intolerancia a ciertos productos cosméticos o incluso las molestias persistentes en los párpados podrían ser síntomas de dicha afección.
¿Por qué es importante acudir a un dermatólogo?
Actualmente es habitual recurrir a buscadores web o programas de inteligencia artificial para que nos ayuden a orientar nuestro diagnóstico. No obstante, las claves para distinguir la rosácea de otras patologías cutáneas o sistémicas son sutiles y complejas. Por ello, acudir a un dermatólogo es un aspecto fundamental para tener un diagnóstico adecuado, unas recomendaciones personalizadas y un plan de tratamiento con el que controlar la enfermedad.
Tratamientos
Cada paciente es único y, por ello y en función de los signos y síntomas que presente, utilizaremos una combinación determinada. Algunos de los más habituales son los siguientes.
- Fármacos tópicos: solemos emplear cremas antiparasitarias (frente al Demodex folliculorum) o antibióticos tópicos
- Fármacos orales: en determinados casos es necesario utilizar antibióticos o fármacos para reducir la secreción sebácea
- Tratamientos con fuentes de luz: el uso de láseres vasculares o luz pulsada es fundamental para el control del eritema y los vasos dilatados
- Cosmética específica: solemos revisar de forma exhaustiva los cosméticos de cada paciente, seleccionando aquellos más adecuados para cada caso e incluyendo activos como retinoides, niacinamida o ácido azelaico entre otros.
Consejos prácticos para aliviar los síntomas
Para finalizar, me gustaría dejarte algunos consejos que te ayudarán a reducir los síntomas de la rosácea. ¡No te los pierdas!
- La radiación ultravioleta es un desencadenante para todas las personas con rosácea. Un protector solar adecuado que te resulte cómodo, te va a ayudar a controlar mejor los brotes y a reducir la aparición de telangiectasias
- Si hay factores que te producen brotes (calor, frío, alcohol, picante), no te expongas a ellos. Lo único que van a hacer es empeorar la evolución de la enfermedad.
- Cuando compres productos cosméticos, lo ideal es ser asesorado por tu dermatólogo. En caso de que no puedas, trata de evitar productos que puedan ser irritantes (ácidos, vitamina C, retinoides potentes) y elige aquellos sin fragancia
- La higiene facial es un paso clave, no te lo saltes
Establecer un plan de tratamiento y seguimiento dermatológico junto con un cambio de hábitos, son la clave para controlar la rosácea.
Dra. Inés Escandell
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